sábado, 14 de diciembre de 2013

In crescendo

Cuando creía que ya lo había conseguido, que ya había alcanzado ese nivel de estabilidad emocional que me permitiría disfrutar de esta nueva etapa, no dejo de sorprenderme. Porque cada día de entre estos últimos me digo a mí misma: ahora sí que sí. Y al día siguiente lo siento más, y más, y aún mucho más... Y no sé dónde está el límite, porque desde entonces no he vivido dos días al mismo nivel. Estoy alucinando. Estoy tan enamorada que creo que había olvidado lo que era esta sensación. Para aquellos que dicen que no hay un amor como el primero, que nunca volverás a sentir lo mismo aunque seas capaz de volver a amar... Una patada en el culo a cada uno le daba. Se equivocan y de qué manera. O lo mismo es que soy muy afortunada de estar viviendo esto al 200% y subiendo, pero lo cierto es que para nada, hace ya dos meses, creí que sería capaz de llegar hasta aquí simplemente dejándome llevar. Está claro que no las tenía todas conmigo, y está claro también que subestimé todo esto.

Si hay algo de lo que estaba segura, es de que esta vez lo llevaría con mucha cabeza, que no me dejaría llevar, o mejor dicho arrastrar, de tal forma que perdiera mi integridad y capacidad de decisión, mis planes de futuro y mi independencia emocional... Pero es imposible no querer estar a su lado cada día, no temer qué pasará el año que viene después de estar viviendo una situación tan perfecta, no ceder y adaptarme a él, y no caer rendida a sus pies cuando llevaba un mes planeando mi mejor cumpleaños. Porque cuando alguien da más que todo por ti, y le quieres tanto, es imposible no quererle más aún. Porque es increíble que alguien con quien llevas tan poco tiempo parezca conocerte mejor que tú misma, conocer esos detalles tontos que te encantan y que parecía que no dabas a entender, hasta el punto de que sea él quien te descubra que algo te encanta y ni siquiera lo sabías, como es el caso de las dichosas Chips Ahoy. Me pone la piel de gallina, me enternece y hace que se me caiga la baba y me emborrache de amor por él.

Me lo comería a besos sin descanso.


No hay comentarios:

Publicar un comentario