sábado, 11 de febrero de 2012

Hechos



Hoy me ha traído el desayuno a la cama sin darme mayor explicación. Por primera vez en mucho tiempo, sin falta de palabras, supe que me necesitaba. 


Es lo que yo llevaba necesitando mucho tiempo. A diferencia de lo que pensaba, anoche no sólo me escuchó, sino que me entendió.


Así, lo que iba a ser un fin de semana silencioso y aislado, se ha convertido en una nueva oportunidad de cambio. Podría ser como otras tantas anteriores, pero no sé por qué, sé que esta vez será diferente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario