La incertidumbre es optimismo cuando se afronta con ganas de comértela a planes.
Y es que el año pasado comencé a disfrutar de la esencia del Carpe Diem, pero al mismo tiempo tuve un poco de complejo de Peter Pan al temer tanto el paso de un tiempo que estaba siendo mucho mejor que bueno... Creí que este año sería exactamente igual y no quería que pasara todo tan deprisa, me encantaba esa vida. Pero sin embargo este año está siendo diferente. No me quejo de la situación, pero cuando algo es un "boom", es porque su duración es tan corta como intensa. Este año los quehaceres han llamado a la puerta y el tiempo de ocio se ha visto reducido considerablemente. Poco a poco el fin de esta etapa se acerca, y sin embargo, aunque sé que me dará pena que se acabe, me alegra sentir que estoy evolucionando hacia la fase de preguntarme qué pasará después, pero con ganas en cierto modo de que llegue para poder tener las 24 horas libres, o mejor dicho, disponibles para poder hacer cualquier cosa que me proponga. Estoy hablando mayoritariamente de comenzar una vida laboral más seria, y aunque siempre he dicho que tiempo para trabajar hay toda la vida, y ahora hay que disfrutar y alargar el de estudio, tampoco voy a hacerlo si no deseo estudiar nada en particular. Hasta ahora trabajar siempre se ha visto muy limitado a las horas de estudio, pero seguido de mis ganas de emanciparme viene poder inscribirme a ofertas de empleo de más horas de las que ahora podría asumir, y así lograr la independencia económica necesaria para emanciparme.
Así que, no tengo ni idea de qué haré, pero tengo muchísimas ganas de intentarlo todo, porque a partir de ahora toda decisión que tome será para construir mi propia vida y no me importa lo que me cueste. Luego podré echar la vista atrás y enorgullecerme de lo que haya podido recorrer por mi cuenta.
Qué independiente soy, y cómo me gusta!
Qué independiente soy, y cómo me gusta!
No hay comentarios:
Publicar un comentario