miércoles, 30 de julio de 2014

Muro II

Pero, y ¿qué me queda a mí ahora? Qué hago si, tras haber sufrido y creer haber aprendido a hacer las cosas mejor, y haberlas hecho así, no me ha servido sino para sufrir más, para dejar que me pisoteen? Ahora soy yo la que tiene que volverse cruel e insensible, construir un muro para evitar que me vuelvan a reducir al polvo? Es eso lo que pasa? Todos acabamos volviéndonos malos? No quiero ser mala, y la experiencia me dice que siendo buena me harán daño. Yo, que soy una soñadora y enamorada del amor. Yo que estaba dispuesta a darlo todo por una persona, y aun creyendo que sería incapaz de volver a hacerlo, lo hice con la misma o más gana aún. 

Me han robado algo más que el corazón. Me han robado las ganas y el valor de ser yo misma. Y creo que esta vez no se me pasará con el tiempo y otra persona que aparezca y se empeñe en mí, poniéndome en un pedestal. Atrás quedaron los años universitarios, de tonteos fáciles y noches para dejarse llevar. Me conozco demasiado bien las tretas para hacerme caer, y toda promesa me suena a superficial y barata, difícil de cumplir. 

He dejado de creer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario