lunes, 7 de julio de 2014

Te quiero

Te quiero. Llevo tiempo queriendo decírtelo y me está matando por dentro, me está consumiendo. Es como una burbuja que se hincha más cuanto más la retengo dentro. Y no es el te quiero. No son las palabras. Es que te quiero. Quiero poder decírtelo en cada palabra, en cada forma de decirte una frase. En el tono de voz, las palabras cariñosas y las caricias. Las miradas que acompañen a las palabras. Las sonrisas que se me escapen y tiñan eso que te digo de un color más tierno. 

Es lo que quiero hacer por ti, las preocupaciones que quiero compartir contigo, las ayudas que quiero brindarte. Es que te miro y me derrito no por lo guapo que estés o lo maravillosa que sea tu mirada, sino porque es a ti a quien miro. Es las ganas de llorar de dicha por ser tú, como si las lágrimas que expulsara fueran las que me liberaran de esta presión que ahora siento que me va a desbordar. 

Necesito que me dejes quererte, porque todo este amor lo has generado tú. Es para ti. No lo necesito si no estás, y no ha nacido para quedarse dentro. 

De todos los errores y malos momentos se aprende. Yo he hecho bien contigo lo que he aprendido de mi anterior error, y he aprendido y estoy dispuesta a enmendar contigo mis nuevos errores. Sólo espero que tú no tengas que esperar a conocer a otra persona para aprender que hablar no es discutir, que hablar es comunicarse y eliminar las barreras que traten de interponerse entre nosotros durante el camino. Espero que recapacites y quieras quererme y, de hecho, me quieras, porque yo soy la que va a hacerte feliz. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario